miércoles, 20 de julio de 2011

MAESTROS (I).


Gil de Siloe.

De Gil de Siloe, quizás el más grande escultor castellano del siglo XV, se desconoce casi todo : su lugar de origen, su fecha de aparición en Burgos, su formación, su fallecimiento, los oficiales de su taller,…


Sus obras conservadas hoy en día, y más o menos documentadas, se reducen a dos retablos, tres sepulcros y alguna imagen desperdigada:
-el retablo del Árbol de Jessé en la capilla de la Concepción (Catedral de Burgos).
-el retablo mayor de la Cartuja de Miraflores (Burgos)
-el sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal (Miraflores).
-el sepulcro del Infante don Alfonso (Miraflores).
-el sepulcro de don Juan de Padilla en Fresdelval(Burgos).

Como obras desaparecidas y documentadas, o como obras inciertas, se citan bastantes bastantes más.


1. Retablo de la capilla del Colegio de San Gregorio (Valladolid).

Fray Alonso de Burgos encargó a Gil de Siloe y Diego de la Cruz el primer retablo que tuvo su capilla; hoy no existe pero se conocen algunos de sus aspectos a partir de descripciones anteriores a la invasión francesa.

¿Qué sucedió con el retablo? El Padre Fray Domingo Díaz en su Relación topográfica antigua y moderna del insigne Colegio de San Gregorio, escrita en 1828, afirma que “todo ha perecido, menos la imagen de Cristo crucificado, que se conservó en la iglesia parroquial de San Juan de esta ciudad”, al tiempo que confiesa que “de lo demás del retablo no se ha sabido el destino o paradero y se cree que se lo comió el pulgón [Con este término se refería el Padre Díaz a la “caterva de paisanos, españoles espúreos, ministros de policía, maestros de obras, artesanos, cuarteleros y otros tales”], quemándolo algunos afrancesados para sacar el mucho y buen oro que tenía”.


En el Museo Diocesano de Valladolid se conserva una imagen de la Virgen en Adoración que aún presenta señales de su antigua policromía. C.J. Ara Gil, en la pág. 396 de su mágnifico libro “Escultura Gótica en Valladolid y su provincia”, escribe: “Posiblemente tendría delante de ella en el suelo una representación del Niño Jesús recien nacido... Las caracteristicas de esta obra se relacionan con las de algunas esculturas femeninas de Gil de Siloe y creo que puede considerarse bastante claramente de su taller si no de su propia mano”.
 

En el curioso torno del retablo mayor de la Cartuja de Miraflores en la fiesta de la Epifanía puede verse una escena de la Natividad cuyo parecido es bastante acusado.



Trás la imagen del Cristo crucificado estuvieron durante algún tiempo diversos investigadores; quizás el más osado o con más acierto, que no sé, fue el profesor Jesús Urrea que en el año 2001 en un artículo titulado “El Crucifijo del retablo de la capilla de San Gregorio de Valladolid reencontrado” señalaba un Crucifijo de la iglesia del pueblecito de Ciguñuela, procedente del Humilladero, como el antiguo titular de la capilla de San Gregorio.
Opinión posible aunque no compartida por todos los versados en estas cosas;algunos miran de reojo a una Piedad de procedencia no muy clara, hoy en el Museo Diocesano de Valladolid, y que éste la atribuye a Simón de Colonia (CJ Ara Gil la señalaba en su libro de 1977 como perteneciente a “una serie de obras que se relacionan… con el estilo de Gil de Siloe”).
 

José Ignacio Hernández Redondo,-conservador del museo nacional Colegio de San Gregorio- cree que el relieve de la Ascensión, en madera de nogal policromada, que se guarda en la iglesia de Santa María de Herrera de Duero perteneció al retablo que encargó fray Alonso de Burgos. Es un relieve, de 1,19x1,05 m., “caracterizado por la disposición en lo alto del borde inferior de la túnica y los pies de Jesús en el momento de desaparecer entre las nubes”. Con las imágenes arrodilladas de San Juan, la Virgen y San Pedro en primer término, ocupan el resto del relieve las cabezas de los apóstoles (en la parte derecha se acusa la falta de una de las cabezas); el grupo se sitúa a ambos lados de la roca del monte de los Olivos donde quedan impresas las huellas de Cristo.

La comparación con el relieve de la Ascensión, situado en el tambor giratorio del retablo de la Cartuja de Miraflores, nos alerta que probablemente nos encontramos ante dos obras realizadas en el taller de Gil de Siloe; sus diferencias no son mayores que las que se reconocen para muchas de las tallas de ese retablo ó de las que componen el del Árbol de Jesé en la Catedral de Burgos.
Tambien en la iglesia de Herrera se conserva “una mutilada escultura en bulto redondo de un angel (0,46), al que por su ademán se puede identificar con San Miguel,… La analítica realizada ha venido a confirmar su pertenencia al mismo retablo que el relieve” (Juan Ignacio Hernandez Redondo dixit).    

¿Y con que datos se cuenta para seguir buscando?. La descripción más minuciosa es la de Isidoro Bosarte, que en su “Viage artístico á varios pueblos de España … Viage á Segovia, Valladolid y Burgos” publicado en 1804 se expresa en los siguientes términos: “El retablo principal de la capilla es en sus ornatos la quinta esencia de las sutilezas del goticismo, comparable solo al sepulcro del rey Don Juan el II, que está en la cartuja de Burgos,... Por asunto principal del retablo se ve una Piedad ó Señor difunto con el acompañamiento acostumbrado, y son en todas ocho figuras del tamaño natural, encima un calvario, y por remate cinco escudos de armas. En el retablo hay además veinte y una medallas de relieve con la vida y pasión del Señor, y muchas estatuas pequeñas. Hay apariencia de que el retrato primitivo de Don Fr. Alonso de Búrgos sea el que se figura rezando arrodillado, en una de las quatro caxas ó nichos del primer cuerpo de este retablo, acompañado de otras cuatro figuras, de las quales dos parecen también retratos. Conviene mirar este retablo para ver quanto puede hacerse de prolixo quando falta el fundamento del diseño; arte severa, que ni admite trampa ni facilidades, y que decide sobremanera del gusto de las edades y aun de las naciones”.

O en más breves palabras: el tema principal era el llanto sobre Cristo Muerto formado por ocho figuras; sobre él, un Calvario y por remate cinco escudos de armas. Se complementaba con veintiuna escenas de la vida de Cristo y María, y además había numerosas esculturas de pequeño tamaño. El retablo, según decía Lalaing en 1501, mediría 8,40 m de alto por 5,04 m de ancho ("treinta pies de alto y dieciocho de ancho, todo de madera, tallada y dorada ricamente" según sus palabras).
De la realización del retablo por Gil de Siloe se sabe por un párrafo del Libro Becerro de San Gregorio:
Haviendo tomado posesión de la sobredha Capilla el Procurador de su Illma. la rehedificó con la magnifizencia que al presente se ve, y para su adorno mandó hacer el retablo que oy dia tiene y para su ejecución se conzerto su Illmª con los Maestros Diego de la Cruz y el Maestre Guilles escultores vecinos de la ciudad de Burgos, para que hiciesen dho retablo en la misma forma que el retablo que havian hecho en la Iglesia Cathedral de la ciudad de Burgos … con 22 Historias y las efigies de los santos fuesen de madera de nogal y otras condiciones que se espresan en la escriptura de concierto firmada de mano del señor obispo y de dhos Maestros” (transcripción de Martí y Monsó), y la ulterior identificación, por parte de A.L. Mayer, del maestre Guilles con la figura de Gil de Siloe.
(cont.)

 BIBLIOGRAFÍA.
-Agapito Revilla, J., “Para la historia del Colegio de San Gregorio de Valladolid“, en “Castilla artística e histórica.Boletin de la Sociedad castellana de Excursiones”, Valladolid 1919, pp. 86-96, 108-124, 172-184
-Ara Gil, C.J., “Escultura gótica en Valladolid y su provincia”, Diputación Provincial Valladolid 1977.
-Ara Gil, C.J.,“Escultura en Castilla y León en la época de Gil de Siloe”, en “Actas del Congreso Internacional sobre Gil de Siloe y la Escultura de su época”, Burgos 2001.
-Bosarte, I., “Viage artístico á varios pueblos de España … Viage á Segovia, Valladolid y Burgos”, Madrid 1804 (citado por edic. facsimil Ed. Maxtor 2006).
-Hernandez Redondo, J.I., “Del olvido a la memoria IV”, catálogo de la exposición “Patrimonio provincial restaurado 2001-2002”, Valladolid 2002, ficha correspondiente a “La Ascensión”.
-Hoyos,Manuel Mª, “Historia del Colegio de San Gregorio de Valladolid“, t.I, p. 87, Valladolid 1928-40, 3 vol..
-Martí y Monsó, J., “Estudios histórico-artísticos relativos principalmente a Valladolid”, Valladolid 1898-1901, p.47, Edic facsimil.
-Urrea, J., “El Crucifijo del retablo de la capilla de San Gregorio de Valladolid reencontrado”, en “Actas delCongreso Internacional sobre Gil de Siloe y la Escultura de su época”, Burgos 2001.
NOTA:
En el tomo 162 de "The Illustratted Bartsch" figura el siguiente grabado, nº. 581, de autor anónimo conservado en la ciudad de Erlangen (UB), en el que pudo inspirarse Gil de Siloe para la realización del relieve de La Ascensión.
(rev. nov. 2011)

-En Münster, en el LWL_Museum, se conserva una escultura en madera de nogal de 80 cm de altura que, en mi opinión, perteneció a un retablo de Gil de Siloe (y que veo bastante factible formase parte del retablo que realizó para la capilla del Colegio de San Gregorio). Representa a la Virgen, ligeramente inclinada, junto a un reclinatorio; es presumible la escena reprodujese la Anunciación al estilo de los primitivos pintores flamencos.

La escultura fue comprada por Paul Pieper a mediados de los años sesenta del pasado siglo en un famoso anticuario de Londres en no muy buen estado de conservación. Ahora la vemos restaurada por Hans Lambrecht  en el Landesmuseum; cuando su adquisición en Londres la pieza estaba recubierta por una capa de grasa, manchas y una capa sólida oscura de barniz. La policromía se ha recuperado en gran medida en la restauración. Pieper  enclavó la pieza como realizada en torno a 1480-90 y perteneciente al arte flamenco; Robert Didier, del Institut Royal du Patrimonio Artistique de Bruselas, escribió al anterior una carta en la que le señalaba “Les premières recherches que j’ai faites ne m’ont pas permis, malheureusement, de repérer des oeuvres pouvant être rapprochées directement de cette Vierge d’Annonciation provenant vraisemblablement d’un retable”. Personalmente creo que fue realizada por el mismo taller que ejecutó la escena de la Natividad del tondo del retablo de la Cartuja de Miraflores (Burgos), es decir, el taller de Gil de Siloe.
Son bastante característicos los adornos de capa y traje; así, en la pieza de Münster los bordes del cuello del traje o de la capa se adorna con pequeñas piedras similares a las empleadas por Gil de Siloe.
 
Wolfgang Gülcker, en su blog, publica dos magníficas imágenes de la escultura al presentar una serie de fotografías del Münster, Westfälisches Landesmuseum; fue el lugar donde  vi la escultura por primera vez
BIBLIOGRAFIA.
-Petra Marx, “Das Kunstwerk des Monats”, LWL-Museum ,Münster 2014.
-Paul Pieper, “Maria der Verkündigung” en t.II “Beiträge Zur Kunstgeschichte Westfalens”, Münster 2000.

(añadida nota 30-09-2016)

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