jueves, 22 de septiembre de 2011

MAESTROS (I)


3. Gil de Siloe. El antiguo retablo de la Capilla de los Condestables (Catedral de Burgos).


“Cuéntase en Burgos como cosa auténtica que en tanto que el ilustre Condestable estuvo guerreando con los moros, su munífica esposa hizo tales economías que con sus ahorros erigió dos magníficos edifícios, compró un bosque e hizo en él construir una casa de pequeñas dimensiones, pero de elegante arquitectura. Aludiendo a estas obras y adquisición dijo a su marido al salir a su encuentro de vuelta de la guerra: -“Ya tienes palacio en que morar, quinta en que cazar, y capilla en que enterrar”. -La capilla es la llamada del Condestable, que puede con razón decirse ser la joya de la Catedral de Burgos; -la quinta se denomina la casa de la Vega, cerca de la iglesia de Gamonal;- y el palacio es la casa apellidada del Cordón”.
[A., Seminario Pintoresco Español, año 1856.]


1. EL MARCO, LA PREDELLA Y EL ÁTICO.

El magnífco retablo que preside hoy en día la Capilla de los Condestables de la catedral de Burgos no fue su primitivo retablo mayor. El que ahora vemos fue realizado entre 1522 y 1526 por los escultores Diego de Siloe y Felipe Bigarny con policromía de León Picardo.
En la primavera de 1482 don Pedro Fernández de Velasco se reunía con la reina Isabel en Medina del Campo; era el principio de la Guerra de Granada, y allí convenció a la Reina de que su puesto estaba con el Rey en Córdoba y no en la retaguardia en Castilla. En el verano, su mujer, doña Mencía de Mendoza, ultimaba con el Cabildo de la Catedral de Burgos los detalles para la construcción de una capilla funeraria en la Catedral. Su responsabilidad en las obras fue casi total, e imprimió su sello personal en ellas. Su arquitecto sería Simón de Colonia.
En 1487 los Condestables, especificaron claramente, en el documento de fundación de su capilla funeraria, dedicada a la Purificación, que la ornamentación general de altares y pinturas, fuera de especial importancia, acorde con la categoría y rango de sus patronos. La realización de los retablos la encargaría a Gil de Siloe. De este modo los dos talleres más importantes entonces en Burgos trabajarían en la capilla.

Parece que estaban previstos tres retablos: uno  de piedra y madera en el altar mayor, y dos más pequeños en los minúsculos brazos del crucero de la capilla.
Entre las columnas laterales del retablo actual, el realizado entre 1522 y 1526, puede verse, aunque muy ocultos, lo que sería un marco exterior de piedra del antiguo retablo con ocho pequeños relieves; la iconografía de seis de ellos es, de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha:
El Prendimiento, 

La Oración en el huerto,

La última cena,

La aparición de Cristo a los Apóstoles,

La aparición a los discípulos de Emaus,

La Ascensión.

La identificación de los otros dos relieves casi invisibles es practicamente imposible de realizar; podría imaginarse que uno de ellos fuese la Resurrección.
Desde un inicio, el programa litúrgico e iconográfico preveía una división simétrica de la capilla en dos ámbitos, masculino y femenino, dedicados respectivamente al Condestable y a su esposa. En el crucero norte habría un retablo con la advocación de San Pedro y en el sur uno con la de Santa Ana. 

El retablo del altar mayor estaría dedicado a la Purificación; la voluntad de los condestables está muy clara desde el origen de la capilla, tal y como se indica en la escritura de fundación. “A honra especial de la gloriosa siempre Virgen, su Madre, señaladamente de la su fiesta de la Purificación, porque ella que sin culpa quiso ser purificada


El retablo principal de la capilla debía ocupar un nicho abierto en el paño central hacia el este. Los temas historiados formarían parte de la decoración escultórica del arco-nicho en cuyo interior iría el retablo en madera y la mesa del altar.
Cuando la realización del retablo actual, “los nuevos tiempos”, lo lógico fue tapar este testimonio arcaico, máxime al hacerse un retablo de mayor tamaño que el del arco-nicho previsto.
Decía Isidoro Bosarte en 1804 al hablar de los retablos de la capilla de los Condestables: 
El altar mayor de esta capilla  … todo es del mejor tiempo de las artes, y del gusto más refinado. No fue el primitivo este altar, pues conserva todavía el Crucifixo en todo lo alto, y las figuras de los ladrones al lado, obra de mala mano, que desdice del resto del retablo”. Ya sabíamos que el arte Gótico no era del gusto de don Isidoro. Gomez Moreno señalaba en cambio: “… una serie de primorosos grupitos laterales y el mutilado Calvario en lo alto”.


Los arcos del triforio,-estrecha galeria de servicio que sigue el perímetro de la capilla- incorporan en su diseño figuras de putti portadores de emblemas en posición radial en el arco;los putti están situados con la cabeza hacia arriba sosteniendo, de dos en dos, medallones. Por el contrario, en el arco central los putti se muestran con la cabeza hacia abajo y sostienen en sus manos los emblemas de la Pasión; todo esto parece indicar que cuando se realizó la decoración del triforio en la capilla ya estaba decidido el motivo al que serviría de encuadramiento este remate: el gran crucifijo entre los dos ladrones que sobremonta el retablo actual situado en el interior del arco central.
Para Julia Ara “El gran crucifijo tiene un estilo bien definido pero diferente al de las restantes esculturas de la capilla. La composición equilibrada del Cristo crucificado, cuya verticalidad está rota por el vuelo lateral del paño de pureza tiene su contrapunto en las imágenes convulsas de los dos ladrones”. El crucifijo es una obra de gran calidad; su cuerpo vertical sigue el modelo habitual en Castilla a finales del siglo XV, pero la expresión del rostro y la disposición de los cuerpos de los ladrones que lo acompañan revelan una personalidad con gran dominio de la escultura. 
 El crucifijo de madera está anclado al muro por medio de dos fijas de hierro; según Luis Cristobal Antón, restaurador de los retablos en la intervención del año 1994, "estuvo flanqueado en su origen por las figuras de la Virgen y San Juan, realizadas en piedra, adosadas delante de la baranda del triforio, y que fueron eliminadas al ejecutar el retablo [actual]". De la escultura en piedra de San Juan quedan restos situados tras la escultura de madera del retablo actual.
Isidoro Bosarte, erre que erre, continuaba en 1804: “También se aprovecharon entre los adornos unos pedazos del altar gótico primitivo, que desdicen aún más que la crucifixión de arriba. Pero quitando de la vista estos pedazos góticos,…, y estando solo a lo que se hizo en el buen tiempo, no podemos menos de hablar de esta obra sino con admiración”. Dos paneles de tracería gótica que aún son visibles.

BIBLIOGRAFÍA:

-Ara Gil, C Julia.: “Escultura en Castilla y León en la época de Gil de Siloe. Estado de la cuestión”, en Actas del Congreso Internacional sobre Gil Siloe y la Escultura de su época”, pp. 145-188 Institución Fernán Gonzalez, Burgos 2001.
-Ara Gil, C Julia.: “El arte gótico en el territorio burgalés”,Universidad Popular, Burgos 2006.
-Bango Torviso, Isidro g.: “Simón de Colonia y la ciudad de Burgos. Sobre la definición estilística de las segundas generaciones de …”, en Actas de Congreso Internacional sobre Gil de Siloe y la Escultura de su época”, Burgos 2001.
-BOSARTE, Isidoro.: “Viage artístico á varios pueblos de  España”, Madrid 1804, facsimil Ed Maxtor , Valladolid 2006.
-Cristobal Antón, Luis.: "Tratamiento de la imaginería de la capilla del Condestable y de la figura del Santísimo Cristo de Burgos", en "Cursos sobre el Patrimonio Histórico 2", Reinosa 1998.
-Gómez Moreno, Manuel.:”Las Águilas del Renacimiento español”, Madrid 1941.
-Pereda, Felipe y Gutierrez de Ceballos, Alfonso: “Coeli enarrant gloriam Dei”, Arquitectura, iconografía y liturgia en la Capilla de los Condestables en la Catedral de Burgos”, en Annali di Architettura. Rivista del Centro Internazionale di studi di Architettura Andrea Palladio, nº9, Vicenza 1997.
-del Río de la Hoz, Isabel.: “El escultor Felipe Bigarny (h. 1470-1542)”, Junta Castilla y León, Salamanca 2001.
NOTA:
Si bien se intuyen, más que se ven, los relieves historiados difíciles de identificar, es probable que su número sea superior a los dos citados antes. Como ilustración, y dado que al parecer han pasado desapercibidos hasta ahora, se muestra uno de ellos .
(cont.)                     [rev. oct. 2011]

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