viernes, 8 de marzo de 2013

SILLERÍAS DE CORO (VI)


La sillería de coro del convento de San Marcos (Léon). 
Misericordias y Crosas.
CUARTA Y ÚLTIMA PARTE.                              


En la llamada "Historia Silense" -escrita hacia 1115 en el monasterio de San Juan y San Pelayo de León-, cuando se narra el reinado de Fernando I se dice que Coimbra cayó en su poder gracias a la intercesión de Santiago en cuyo templo compostelano había estado rezando el rey en el año de 1064. Cuenta la "Historia Silense" un milagro ocurrido con cierto peregrino griego, que había llegado de Jerusalén. Situado a la puerta del templo y -"como ya poseyese un poco nuestro lenguaje"-, oía con frecuencia como los fieles pedían a Santiago su intercesión en su condición de guerrero; el peregrino se extrañaba, pues el Apóstol nunca había sido caballero. Por la noche, en sueños, se le apareció Santiago que le reprochó por sus dudas acerca de su carácter militar, y a continuación le vio montado sobre un espléndido caballo de gran alzada con las llaves de la ciudad de Coimbra; a la mañana siguiente se las entregó al rey Fernando que se adueñó entonces de la ciudad. Ante la milagrosa aparición del Apóstol y su intervención en la batalla, el rey se dirigió a Compostela para dar las gracias al Santo; fue esta la primera aparición de Santiago como guerrero y sería importante por el auge que tomó la caballería poco antes de finalizar el siglo X.
Años después, hacia 1140, cuando el "codex Calixtinus" fue depositado en la catedral compostelana, en el libro segundo se recogía el milagro de la toma de Coimbra, con la diferencia de que el anónimo peregrino griego se llamaba Esteban y además era obispo.
La Orden de Santiago, a la que se afilió San Marcos de León, era una orden militar fundada en Cáceres en 1170 por Fernando II de León para defender esta ciudad de los musulmanes; su primer maestre incorporó a ella a los canónigos regulares del convento de Loyo (Lugo), quedando así unidos, bajo la misma regla y obediencia a igual maestre, freyles legos -que habían de combatir como caballeros-, y frailes clérigos que se encargarían de los servicios religiosos; en 1493, tras la muerte del maestre Alonso de Cárdenas, Fernando el Católico sería reconocido como Gran Maestre incorporando la orden a la Corona. Como referencia a su patrocinio de la sillería y expresión de su poder, algunas crosas y misericordias muestran el emblema de la orden -la Cruz de Santiago-, o la concha venera característica de los peregrinos del Camino de Santiago.
[La paternidad de las crosas suele atribuirse a Guillén Doncel o a su taller en razón de sus rasgos formales y de su estilo: musculaturas poco reales pero marcadas, contorsión del cuerpo, etc; sin embargo, se piensa que detrás de la iconografía profana de la sillería de coro de San Marcos hubo un autor intelectual, un personaje erudito del que se desconoce su nombre]
En la misericordia de la silla prioral dos figuras humanas vegetalizadas sujetan una cartela con la cruz de Santiago sobre el león alado de San Marcos emblema del convento; encima de la cartela aparece la concha de vieira o concha venera de los peregrinos. Conviene recordar que el convento de San Marcos era un monasterio propietario, fundado y dotado por Suero Rodríguez y otros caballeros leoneses, con objeto de defender el paso del puente sobre el río Bernesga en León y atender material y espiritualmente a los pobres y peregrinos que buscaban cobijo en el hospital del convento.
La misericordia de la silla central de los estalos bajos presenta el escudo con la Cruz de Santiago sostenido por dos curiosos putti y sobre él aparece el capelo episcopal. Esto último quizás merezca un comentario: A la cabeza de la Orden como superior general figuraba el Maestre Mayor, y la segunda dignidad en jerarquía era el Prior Mayor alma de las iglesias de su territorio que por concesión apostólica usaba mitra, báculo y otras insignias obispales; en la Orden se le denominaba Obispo-Prior y en las bulas confirmatorias se expresaba la exención de las diócesis que presidían estos priores en relación al Obispo ordinario. De aquí las características de este escudo.
La interpretación de la presencia en la sillería de la concha marina llamada "venera" simplemente por ser característica de los peregrinos del Camino de Santiago no es admitida sin discusión. Así, algunos recuerdan que la concha de la vieira se empleaba con frecuencia para verter el agua bendita en el rito del bautismo sobre la cabeza del bautizado; y tal como por el bautismo el creyente accede al camino de la salvación, la venera podría simbolizar el inicio del proceso espiritual de acceso a la inmortalidad del alma. Otros, en cambio, la relacionan con razones de tipo mitológico muy consideradas en el Renacimiento; recuerdan que la venera está asociada a la diosa Venus: Venus emerge de las olas del mar y es transportada erguida, de pie, sobre una concha hacia la costa de Citera  por el empuje de los céfiros.
Los antiguos romanos contaban entre su abundante panteón de dioses con la figura de Janus, dios de los inicios y de los finales; por eso le fue consagrado el primer mes del año ("Januarius"). Su iconografía más destacada le representaba con dos rostros -de ahí que se le conozca como Jano bifronte-, cada una de ellos mirando en sentidos opuestos: uno mira hacia el pasado, el otro hacia el futuro. Pero, como dice Cirlot "se trata de dos rostros que impiden advertir el verdadero (central), el del "eterno presente". Por eso muchos pueblos, ..., crearon símbolos similares, pero con tres rostros".
Platón describió en "La República" cuatro virtudes principales -las "Virtudes Cardinales" de la teología católica,- modelos de conducta que disponen la voluntad y el entendimiento para obrar según la razón; tienen como objeto el desarrollo de una conducta buena y honesta. Fueron representadas con frecuencia en el arte con la imagen de vírgenes guerreras que luchaban contra los vicios. La Prudencia, p.e., se encarnó, a veces, por una mujer que tenía dos caras, como Jano; simbolizaban la capacidad de considerar tanto las cosas pasadas como las futuras.
Para Ana Ávila "el concepto de Prudencia constituyó uno de los tópicos de la cultura renacentista". Un emblema de tradición clásica conecta la idea de la Prudencia con los conceptos de la "memoria" (ligada al pasado), la "Inteligencia" ( relativa al presente) y la "previsión" (que nos relaciona con el futuro),y que parte del tratado filosófico "De officiis" de Cicerón.
Más perturbadora puede ser la talla de una misericordia que nos presenta también tres cabezas enlazadas siendo en realidad la primera y la última dos calaveras. Quizás quisiera representar la locución latina "Memento mori" (o "recuerda que morirás"): se decía que -en la Roma antigua-, cuando la ceremonia triunfal de un general victorioso por las calles de Roma era seguido por un sirviente que le recordaba que a pesar de su éxito de hoy la mañana siguiente era otro día.
La anterior misericordia quizás también quisiese recordar a los canónigos de la Orden de Santiago que eran mortales así como la vanidad de sus actividades o de sus intereses terrestres: "¡Respice post te!. ¡Hominem te esse memento!"  ("¡Mira detrás de ti!. ¡Recuerda que eres un hombre!").
En una de las misericordias del coro de san Marcos figura un cesto de frutas sobre una pequeña cabeza. La base literaria que permite comprender su iconografía podría ser la del episodio del "Juicio de Paris" recogido por varios autores clásicos. Según la mitología, la diosa de la Discordia le entregó a Júpiter una manzana de oro exigiéndole se la concediese a la que considerase como más bella de las tres diosas Juno, Minerva o Venus. Júpiter al entender los peligros de la tarea le envió la manzana a un hijo del rey de Troya llamado Paris para que hiciese la elección. Minerva le ofreció el éxito en la guerra si era la elegida, Juno le prometió la grandeza; la ganadora, Venus -como diosa de la belleza y del amor que era-, le entregó a Paris el amor de la más bella mujer del mundo. La manzana quedó así establecida como símbolo del amor.
Frutas recogidas en cestos, aparecen en varias misericordias de la sillería. Su presencia obedece a su relación con episodios mitológicos de carácter amoroso, y para García Álvarez también por "su relación con el pensamiento neoplatónico, que se apropió de ella para convertirla en un vehículo visual que condensaba conceptos elevados".
El mismo autor relaciona la simbología del cesto de frutas con la escena que describe Filostrato el Viejo en su obra "Imágenes" en la que narra un instante en el jardín de Venus durante el que los putti recolectan frutos de los árboles y los recogen en cestos para ofrendárselos a la diosa Venus en el templo que esta posee en su jardín.
El origen del motivo del cuerno con frutas se encuentra también en el universo mitológico asimilado en el Renacimiento de la Antigüedad grecorromana como ya se vio en un post anterior al tratar de la cornucopia. Una misericordia de la sillería de coro de San Marcos nos muestra a tres cuernos con frutas enlazados.
Los animales siempre habían sido objeto de representación y en el Renacimiento no dejaron de serlo; quizás tomó más fuerza su valor decorativo pero no por eso renunciaron a ocultar tras de ellos algunas ideas. Las aves, p.e., dado su valor ornamental fueron muy reproducidas, como nos muestra el fragmento adjunto de un grabado de Agostino Veneziano
Una imagen similar nos la encontramos en una de las misericordias en la que, como era frecuente sus extremidades se han vegetalizado. Pero no por eso desaparecen representaciones naturalistas más típicas del período anterior, como es el caso de la misericordia que presenta a un murciélago.
A pesar de su función fundamentalmente estética, los animales no perdieron el ser portadores de un simbolismo particular. Al león, p.e., se le dotaba de un doble simbolismo; con frecuencia presentaba connotaciones positivas pues podía simbolizar la fortaleza de espíritu y otras veces, considerando su fuerza física y su orgullo, se le utilizaba para simbolizar la brutalidad, los instintos primitivos.
En la decoración renacentista los animales con frecuencia se presentan adulterados con otras especies como las del mundo vegetal; es el caso de la misericordia de la sillería que nos presenta un torso de caballo sobre una concha en hibridación con formas vegetales. En el Renacimiento a la representación del caballo se la interpretaba como símbolo del alma sin purificar.
La forma aislada de la cabeza del caballo en ocasiones se acompañaba de un par de alas. En la tradición simbólica del Renacimiento se le consideraba entonces como el alma purificada que emprende su ascenso desde el mundo de la materia a la región celestial (García Álvarez dixit).
El prótomo de carnero -representación en alto relieve de la cabeza o busto de un animal- se utilizó con frecuencia en el Renacimiento, pues su simbolismo deriva, en gran parte, del mundo mitológico; se le asociaba a la constelación de Aries, signo astrológico que marca la aparición de la primavera.
En una misericordia de la sillería se representa la cabeza de un toro; su significado simbólico ha sido variado y complejo dependiendo mucho de la cultura; en el Renacimiento su utilización por parte de los artistas se basó fundamentalmente en el estudio de textos mitológicos o alegóricos de la Antigüedad.
Claro que también la inspiración pudo ser cualquiera de la gran cantidad de grabados que comenzaron a circular entre los artistas como el de Agostino Musi, también conocido como Agostino Veneziano, y del que se presenta un fragmento tomado de un libro de grutescos.
Para Ana Ávila los elementos decorativos en el Renacimiento -y en particular los grutescos -, desempeñaban una función que excedía de lo ornamental y anecdótico siendo portadores de significado; para otros historiadores de arte, en cambio, su función era simplemente decorativa. Así una composición -con la estructura de un fragmento de un panel de grutescos-,como la que presenta una misericordia de la sillería alta del coro de San Marcos permite variadas interpretaciones
Quizás sea interesante recordar que entre los bienes que tras su muerte dejó Juan de Juni -autor principal de la sillería-, entre los "papeles e libros de estampas contenidos en el ynventario que no se vendieron ni tasaron ..." figuraba "otro libro de brutescos (grutescos)". Es probable que algunos hubieran servido como inspiración de ciertos temas reflejados en las sillas de coro del convento de San Marcos.

BIBLIOGRAFÍA.

-Ana Ávila, "Imágenes y símbolos", "Anthropos", Barcelona 1993.
-Manuel Arias Martínez, "La Sillería del Coro de San Marcos de León. Museo de León. Guía breve", Valladolid 1995.
- Manuel Arias Martínez, "La sillería de la casa santiaguista de San Marcos de León en el panorama de las sillerías hispanas de su tiempo", Astórica nº, 28, Astorga 2009.
-Juan Eduardo Cirlot, "Diccionario de símbolos", Ed. Siruela, Madrid 2011.
-Mª Antonia Fernández del Hoyo, "Juan de Juni, escultor", Valladolid 2012.
-César García Álvarez, "El simbolismo del grutesco renacentista", León 2001.
-Manuel Gómez Moreno, "Catálogo Monumental. Provincia de León (1906-1908)", Madrid 1925.
-F. Llamazares Rodríguez, "San Marcos de León. Esplendor del primer Renacimiento", León 1996.
- Juan José Martín González,  "La sillería de San Marcos de León", Revista Goya, nº 29, Madrid 1959.
-Pedro Navascués Palacio, "El coro y la arquitectura de la catedral. El caso de León", Ávila 1994.
-Arantzazu Oricheta García, "La influencia de las sillerías corales francesas del siglo XVI en el conjunto coral de San Marcos de León", BMICA LXII, Zaragoza 1995.
-Arantzazu Oricheta García, "Grabados alemanes y flamencos: los modelos de Juan de Juni y su escuela en León", Madrid 1996.
-Arantzazu Oricheta García, "La sillería coral del Convento de San Marcos de León", León 1997.
-Santiago Sebastián, "Mensaje simbólico del arte medieval", Madrid 2009.






2 comentarios:

  1. gracias por el tema es bueno saber a fondo sobre estas simbologías del arte de la España medieval pues yo tome algunas fotografías de las sillerías de coro de la catedral de Toledo porque me llamo la atención estas figuras que representan mitos y leyendas y no sabia porque estabn ahí , ahora ya me he enterado bien del asunto es bueno aprender historia y arte gracias

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    1. Me alegro te resulten interesantes los textos que acompañan a las fotografías. Muchas gracias.

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