jueves, 28 de marzo de 2013

SILLERÍAS DE CORO (VIII)


La Sillería Baja del coro de la Catedral de Toledo.
Misericordias.
(PRIMERA PARTE)


La primera noticia que tenemos de Rodrigo Alemán data de 1489, año en el que el cabildo de la catedral de Toledo le encarga la ejecución de la sillería baja del coro; ayudado por cuatro o cinco entalladores, y tras variadas vicisitudes, la terminaría en la primavera de 1496. El artista procedía probablemente de Brabante, por lo que su repertorio de formas iniciales serían las que se utilizaban en los Países Bajos meridionales, aunque característico de su taller fue su predilección por escenas profanas presentadas de una forma original. Así, en una misericordia de la sillería de coro de Toledo se representan a cuatro niños desnudos jugando.
Dorothee Heim, la gran estudiosa del maestro Rodrigo, ha encontrado grandes paralelismos entre los motivos de las sillerías de coro realizadas por el taller de Rodrigo Alemán y algunos grabados procedentes del Medio y Bajo Rin. Es el caso de una estampa de Israhel van Meckenem ( Lehrs 490) que representa a "once niños desnudos en distintas posiciones" que pudo servir de modelo al entallador; si bien existen algunas diferencias en cuanto a las actitudes de los niños son explicables por lo reducido del espacio que presenta una misericordia.
Parece claro que las fuentes de inspiración fueron, aparte de los modelos que Rodrigo conoció en sus años de aprendizaje, libros ilustrados o grabados sueltos. Una estampa (Lehrs. 91) del maestro del Hausbuch, activo en la zona central del Rin entre 1470 y 1500, que representa un escudo de armas pudo servirle de inspiración para dos misericordias de la sillería de Toledo. En una de ellas un hombre boca abajo apoya su cabeza en el suelo mientras levanta sus piernas en forma similar a la que aparece el campesino en el campo del escudo que figura en el grabado.
En la estampa del maestro del Hausbuch el escudo tiene por timbre -insignia que se coloca en la parte superior de un escudo de armas para indicar el grado nobiliario de quien lo posee-, la figura de una mujer que cabalga sobre un hombre a cuatro patas.
El motivo que aparece como timbre  del escudo se representa en otra misericordia en la que se ha tallado un hombre a cuatro patas, que apoya una mano en el suelo mientras con la otra sujeta el uso con el que hila la mujer que lleva sobre sus espaldas; el hombre, la boca abierta, parece protestar de su situación.
Si bien la alegoría que ilustra el grabado -en opinión de D. Heim-, hay que interpretarla como una burla feroz de los campesinos, la primera misericordia que se inspira en la estampa  -el hombre que apoya su cabeza en el suelo-, haría referencia a las historias conocidas como del "mundo al revés" y que presentaban situaciones absurdas fruto de la subversión de valores del fin de la Edad Media; la segunda misericordia quizás sea una adaptación del tema de Philis y Aristóteles para ridiculizar en este caso la lujuria del hombre vulgar en lugar de la del sabio.
Otra representación de la sillería toledana podría combinar los dos temas anteriores; se trata de una misericordia que presenta a un hombre que como bestia de tiro remolca un cesto dentro del cual va una mujer espoleándole tal como si fuera en un carruaje. Podría referirse al dominio de la mujer sobre el hombre, una sátira de la vida conyugal, o tal como indica Maeterlinck al tratar de una pieza similar de la colegial de Hoogstraeten ejemplo del "mundo al revés" e ilustración del proverbio flamenco "placer para la mujer, pena para el marido" ("Vreugde voor de vrouw/ Leed voor den man").
El tema de Philis cabalgando sobre Aristóteles que se relaciona con las dos misericordias anteriores era muy popular y fue muy representado en grabados, miniaturas y tallas de la época; refleja una sátira moralizadora contra quienes se creen a salvo de la seducción de las cortesanas [Ver silleríade coro de la Catedral de Zamora]. Para Dorothee Heim Rodrigo Alemán utilizó como modelo una estampa (Lehrs. 57) del maestro del Hausbuch, habiendo simplificado la escena del grabado en algunos detalles.
Rodrigo Alemán a la hora de tratar los motivos tradicionales empleados hasta entonces en la decoración de las sillerías de coro introdujo modificaciones formales y de contenido, realizando incluso escenas sin componente moral; aunque intenta a veces de forma deliberada distinguir su obra de lo que hasta entonces era habitual vivía en un momento de crisis política, religiosa y de valores por lo que en su obra no podía dejar de transmitir un mensaje didáctico moralizador a través de temas basados bien en ejemplos bíblicos o de todos aquellos que podían servir de advertencia a los cristianos, especialmente a los clérigos, del camino que no debían seguir.

VICIOS Y PECADOS.

Entre las escenas representadas en la sillería toledana con un contenido moralizador algunas se refieren a vicios que podríamos considerar como representativos en la sociedad de aquel momento. Así, en una misericordia se muestra a un hombre cabalgando que sujeta con una mano una bolsa con monedas mientras un zorro intenta robarle alguna de las aves que lleva en la albarda del caballo. En opinión de Isabel Mateo algunos textos bíblicos -como el recogido en Eclesiástico [27,2]-, relacionan la escena con la avaricia y el hurto. Podría escenificar a un comerciante que regresa del mercado con la bolsa llena; quizás la aparición del zorro robando las aves del mercader trate de aludir al refrán "Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón".
En otra misericordia aparece un hombre que abre un arca y mete la mano en ella; en la época a la avaricia se acostumbraba a representarla por un hombre, mujer o demonio, junto a un arca con monedas. Un fragmento de un grabado de la serie "Los siete Pecados Capitales" de Brueghel puede servirnos de ilustración.
No obstante quizás la misericordia del coro de Toledo haga referencia al hurto, pecado muy relacionado con la avaricia, pues ya decía el Arcipreste de Talavera en el Corbacho: "E lo que toman e furtan asy lo esconden por arcas e por cofres".
Otra misericordia ilustra el vicio de la pereza: muestra a un hombre con un perro entre las manos, sentado y apoyado sobre un almohadón, dentro de lo que parece ser una carreta; dispone también de un libro y de variados objetos. Símbolos iconográficos de este pecado solían ser figuras transportadas cómodamente  o recostadas en algún sillón como los que figuran en el grabado de Brueghel de "Los siete pecados capitales" o en la "Mesa" del mismo nombre del Bosco.
Quizás el vicio más representado en las sillerías de coro era el de la lujuria. Aunque su caracterización acostumbraba a ser variada con frecuencia aparecía simbolizada por la mujer como incitadora del vicio. Por la literatura de la época conocemos que en las ciudades los burdeles eran abundantes, y cómo los baños comenzaron a ser considerados como lugares de asueto no excesivamente recomendables cuando se extendieron los baños mixtos (para los dos sexos). Así, p.e., en una misericordia se representa a una mujer desnuda dentro de un baño acompañada por un "bufón" o "loco" ("fou") que acentúa el carácter erótico de la escena pues a éste se le consideraba como representación de la estupidez humana.
El retrato de una pareja bañándose en una cuba figura en otra misericordia de la sillería de Toledo. Escenas similares aparecían en manuscritos iluminados como en el Libro de Horas para uso en Maastricht conservado en la British Library bajo el código Stowe 17 (manuscrito decorado con gran cantidad de "drôleries" a las que era tan aficionado Rodrigo Alemán) y del que se muestra a continuación un detalle del fol. 7 
De su sentido puede ser significativo el fol. 181 del ms Français 287, conservado en la BNF, que ilustra el comienzo del libro IX de Valerius Maximus "Facta et dicta memorabilia" y que trata sobre la lujuria. Imágenes similares son frecuentes en misericordias de sillerías de coro europeas. Ya decía don Juan Manuel que los hombres debían tomar los baños "como mantenimiento del cuerpo et non para tomar placer nin deleite sin razón et con pecado"; y en el Penitencial de Burchard de Worms figura un completo catálogo de los pecados que se produjeron cuando los hombres y las mujeres se bañaban juntos. Algo que parece sorprendente y que conocemos por ilustraciones de manuscritos -p.e. Arsenal 5196 fol 372 , "Libro de Valerio Maximo"-, es que a menudo figuran mesas con comida en las casas de baños en la proximidad de los toneles que hacían de bañeras (algunas parejas comían mientras otros se bañaban desnudos a su lado); la costumbre desaparecería al final del siglo XV al haber prohibido la iglesia la asistencia a baños mixtos y maniobrado para que se cerrasen los baños que se juzgaran como licenciosos.
A veces no es sencillo identificar el pensamiento del entallador. Así ocurre con una misericordia en la que figura una pareja que parece estarse haciendo caricias; para Isabel Mateo es una forma de representar la lujuria -aunque en este caso sean tan sólo sencillas caricias-, por el atuendo y postura de la mujer, mientras que para Dorothee Heim se trata de la imagen de una pareja de enamorados que habría que enmarcar dentro de las representaciones de la vida cotidiana que figuran en la sillería. Para Heim la escena esta inspirada en un grabado de Israhel van Meckenem (Lehrs 508) en la que "el ademán del hombre en la estampa parece más impaciente que en la misericordia ... y donde el hombre no pisa el zapato de la mujer, símbolo de dominación, ..." (lo de los zapatos del hombre es significativo porque este tipo particular de calzado de larga y afilada punta ya no eran de uso común al final del siglo XV en España, lo que apoya que el entallador utilizase el grabado de Meckenem como modelo).
Más claro es el significado de la escena tallada en una misericordia en la que aparece un hombre sentado ofreciendo una bolsa de dinero a una mujer. Se trata de la compra de favores a una mujer en el decir de Isabel Mateo.
Relacionada con la anterior es la representación de un pecado habitual en aquella época entre el clero -no hay que olvidar que el espacio del coro estaba limitado para los miembros del coro no para los fieles-, en la que figura un fraile ofreciendo una bolsa de dinero a una mujer que lleva un huso de hilar en la mano (la presencia del huso de hilar en las manos de una mujer solía utilizarse para caracterizar a las "mujeres de escasa virtud"), poniendo de manifiesto la corrupción de costumbres que dominaba al clero. Significativas son al respecto las palabras de Celestina a Sempronio al final del acto IX de la comedia de Fernando de Rojas: "Caballeros, viejos, mozos, abades de todas dignidades, desde obispos hasta sacristanes [eran mis servidores] ...  En viéndome entrar, se turbaban, que no hacían ni decían fico causante de los males que le ocurren al hombre o como provocador de sus malas accionesAbb. 47)] n Mgedeutet wird, Mvera zuncosa a derechas. Unos me llamaban "señora", otros "tía", otros "enamorada", otros "vieja honrada". Allí se concertaban sus venidas a mi casa, allí las idas a la suya; allí se me ofrecían dineros, allí promesas, allí otras dádivas besando el cabo de mi manto y aun algunos en la cara, por me tener más contenta".
Si bien en la sillería hay una muestra de la sátira religiosa del momento sobre los frailes licenciosos también existen representaciones en las que los clérigos se defienden tenazmente de las tentaciones haciendo oración o luchando contra el demonio.
El diablo, como ser maléfico causante de los males que le ocurren al hombre o como provocador de sus malas acciones, ha sido representado habitualmente en el arte mediante imágenes terroríficas bien con forma animal bien con forma humana o semihumana; con frecuencia aparece desnudo. Su objeto era estimular las reacciones de los fieles, persuadirles acerca de las previsiones que debería tomar para evitar ser los protagonistas de los suplicios infernales.  En una misericordia de la sillería de coro de Toledo muy mutilada figuran dos diablos con cuernos, rabo de mono y rostro humano en el vientre (a estos seres se les conocen como "gastrocéfalos" y pueden ser una reminiscencia pagana de la cabeza de Medusa o de la Gorgona) en lucha; para H. Mâle la aparición de cabezas sobre el vientre significaría la subordinación de la inteligencia a las partes bajas del cuerpo: "Modo ingenioso de dar a entender que el ángel caído se ha precipitado al nivel de la bestia".
En otra misericordia de la sillería toledana el diablo pelea con un dragón. Al dragón, aún con sus acusadas variantes anatómicas, se le consideraba de la familia de la serpiente y su naturaleza moral era la imagen del demonio de acuerdo con diversas menciones de la Biblia.
En la última misericordia que encontramos en la sillería toledana donde aparece un diablo éste adopta la forma de una figura semihumana cabalgando sobre un animal que para Isabel Mateo es un camello. De aceptar esta última identificación en la misericordia se podría estar aludiendo a la lucha del diablo contra la humildad dado que a ésta se la solía simbolizarar con el camello.


BIBLIOGRAFÍA.
-Hector Luis Arena, "La sillerías de coro del maestro Rodrigo Alemán", BSAA, XXXII, Valladolid 1966.
-Jurgis Baltrusaitis, "La Edad Media fantástica", Madrid 1994.
-Ángela Franco Mata, "El Coro de la Catedral de Toledo", Abrente 2010/2011 Coruña.
-Dorothee Heim, "El entallador Rodrigo Alemán: su origen y su taller", AEA, t. 68, nº. 270, Madrid 1995.
-Dorothee Heim, "La sillería del coro de la catedral de Toledo y la recepción de los modelos del maestro del Hausbuch e Israel van Meckenem", BSAA, nº. 71,2, Valladolid 2005.
-Dorothee Heim, "Rodrigo Alemán und die Toledaner Skulptur um 1500", Kiel 2006.
-Max Lehrs, "Geschichte und kritischer Katalog des deutschen, niederländischen un französischen Kupferstichs im XV. Jahrhundert", Bd. 7, Wien 1930.
-Louis Maeterlinck, "Le genre satirique, fantastique et licencieux dans la sculpture flamande et wallone: les misericords de stalles", Paris 1910.
-Emile Mâle, "L'art religieux du XIIIe siècle en France", Paris 1923.
-Palma Martinez-Burgos, "Alemán, Rodrigo", ficha en Cat. Exp. "Reyes y Mecenas", Toledo 1992.
-Isabel Mateo Gómez, "Temas profanos en la escultura gótica española. Las sillerías de coro", Madrid 1979.
-Isabel Mateo Gómez, "La sillería baja de Rodrigo Alemán", en Cat. Exp. "Ysabel la reina católica. Una mirada desde la Catedral Primada", Toledo 2005.
-Isabel Mateo Gómez, "La sillería del Coro de la Catedral de Toledo", Temas Toledanos, Toledo 1980.
-Pelayo Quintero Atauri, "Sillas de coro españolas", BSEE Madid 1907.
NOTAS.

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