jueves, 28 de noviembre de 2013

MAESTROS (V)

Alejo de Vahía, "ymaginario"; su taller y escuela.
6. Temas iconográficos (II).


Situada en el nicho central de un retablo de finales del siglo XVII en la iglesia de Santa María de Fuentes de Nava (Palencia) se conserva una imagen de la Virgen acompañada por siete ángeles dos de los cuales sostienen por encima de su cabeza una corona. Responde al tema iconográfico de la "Virgen Asunta", por una parte, pues la imagen representa la subida de su cuerpo al cielo; la existencia de la luna creciente a sus pies la relaciona con la "Mujer apocalíptica" y la presencia de dos ángeles que depositan una corona sobre su cabeza la significan como "María Regina". La imagen de la "Asunción de la Virgen" tuvo gran éxito en Castilla en los años finales del siglo XV y comienzos del XVI no sólo en el ámbito de la escultura (retablos de catedrales como Toledo o Palencia, o de parroquias como Gumiel de Hizán, o incluso capillas privadas como en San Gil en Burgos), sino también en el de la pintura (Berruguete o Diego de la Cruz p.e.).
Para Joaquín Yarza un precedente que pudo servir de prototipo fue la tabla de la "Asunción de la Virgen" que hasta el año 1934 se encontraba en el convento de las clarisas en Medina de Pomar -ahora se conserva en la National Gallery of Art de Washington-, atribuida al pintor flamenco, activo en Brujas en el último cuarto del siglo XV, conocido como "Maestro de la Leyenda de Santa Lucía". De gran riqueza visual no es de extrañar que desde su llegada a Castilla -aproximadamente entre 1480 y 1485-, la pintura causara un gran impacto; se desconoce como se llegó a conocer en Burgos y Palencia, aunque pudo llegar a existir un eslabón intermedio entre la tabla de Medina de Pomar y los trabajos de Berruguete y Alejo de Vahia.

Otra hipótesis menos espectacular acerca de lo que pudo servir de inspiración al escultor es la de las miniaturas de algunos Libros de Horas o de oraciones de uno de los cuales - MS KB 134 C47 fol 201r conservado en la Koninklijk Bibliothek en La Haya (Holanda) -, muestro como ilustración un fragmento.
La imagen de Fuentes de Nava es una talla de gran calidad de la que se desconoce su destino original aunque lo más probable fue un retablo. La representación de la "Asunción de la Virgen" adquirió gran popularidad en el siglo XV, y en especial en el XVI, aunque no sería hasta el siglo XX cuando fue declarado dogma oficial. Con las manos juntas -largas y finas-, ante el pecho se cubre el cabello con doble toca y rebozo, atuendo frecuente en las viudas, y que sitúa a la acción al final de su vida; viste túnica dorada y manto azul.
La Virgen se apoya sobre una luna creciente debajo de la cual un ángel alado sostiene una filacteria con un texto que dice "AVE REGINA CELO" y que probablemente dijera inicialmente "AVE REGINA CELORUM" tal y como figura en la hoja de papel que lleva en las manos el ángel que canta situado a la izquierda de la cabeza de la Virgen en la tabla que se conserva en la National Gallery de Washington.
Una serie de ángeles acompañan a la Virgen escoltándola en su ascenso. Todos llevan los cabellos largos con el característico mechón sobre la frente con el que dota Alejo de Vahia a sus esculturas masculinas, tienen nariz respingona y los ojos caidos; los pliegues de sus ropas presentan ángulos de dureza metálica no muy creíbles y algunos han perdido sus manos.
El tema de la Asunción parece proceder del ciclo narrativo de la "Dormición de la Virgen" que llegó desde Bizancio al mundo occidental; la iconografía de Fuentes de Nava con María rodeada de ángeles a manera de aureola deriva de la siriaca relativa a la Ascensión de Jesús.
Procedente de la iglesia de San Juan de Paredes de Nava se guarda ahora en el museo de la iglesia de Santa Eulalia una Virgen (83 cm) que debió formar parte de un grupo de la Anunciación o Salutación angélica. Tema muy frecuente en el arte, la escultura de Alejo no presenta especial relevancia; con un libro sobre lo que fue su mano izquierda presenta una policromía muy deteriorada.
Una cierta variedad iconográfica, aunque con repetición de tipos, se encuentra en las imágenes de Alejo relativas a la Piedad. En la parroquial de San Juan del pueblecito palentino de Villaumbrales -en una talla repintada en el siglo XVIII-, la Virgen ( 80 cms), situada encima de una roca, sostiene la cabeza de Cristo sobre su rodilla derecha mientras las piernas reposan en el suelo sobre su manto. El vestido de la Virgen presenta el característico pliegue vertical a la altura del pecho y finaliza con un vértice remetido bajo el zapato.
El rostro de la Virgen aparece enmarcado por una toca con los típicos tres dobleces en la parte superior y las dos ondulaciones laterales estilemas de Alejo de Vahia; su rostro es circular y expresivo, con nariz afilada, ojos saltones y cejas curvas. La policromía del siglo XVIII -flores incisas sobre el dorado del manto y colores planos en el vestido-, ha tenido como efecto el modificar la expresión de los rostros.
El rostro de Cristo es alargado con los dos rizos simétricos habituales que caen sobre la frente; el tratamiento del cuerpo, con las costillas muy marcadas, es muy esquemático. Otra Piedad, aunque "obra de menor calidad, de taller" en palabras de Julia Ara, se conserva en la iglesia de San Pedro de Frómista; sigue el tipo tradicional iconográfico con la Virgen sentada encima de una roca sosteniendo sobre las rodillas el cuerpo de Cristo.
En la iglesia de la Magdalena de Valladolid el tema se amplía con la introducción de las figuras de la Magdalena y de San Juan; aquella, situada a los pies de Cristo que se nos presenta en una postura muy forzada, le abraza las rodillas mientras el segundo sostiene su cabeza. Las habituales expresiones un tanto estereotipadas están ahora algo matizadas por la policromía que recibió en el siglo XVIII. 
Una presentación de la Piedad distinta de las anteriores la constituye el grupo de la iglesia de San Pelayo de Becerril de Campos que cuando en 1974 Ara Gil publicó su monografía -primer catálogo de las obras de Alejo de Vahía-, figuraba en paradero desconocido y que ahora se conserva en la Fundación Godia en Barcelona.
Cristo yace sobre las rodillas de la Virgen mientras que son ahora José de Arimatea quien le sostiene la cabeza y Nicodemo las rodillas; una "santa mujer" complementa la escena. José de Arimatea viste -sayo largo de rica tela-, como persona acomodada de la sociedad judía de la época en que se talla la escultura, se adorna la cabeza con una toca morisca enrollada sobre una rosca y lleva sobre el cuello collar de gruesos anillos de oro; Nicodemo, hombre de la ley judaica, se cubre con elegante gorra. La forma en que terminan los extremos de la pieza sugieren, en opinión de Yarza, "que se hubieran dispuesto algunas figuras más en las esquinas". 
Un grupo muy similar de imagen de la Piedad -probablemente sería más correcta la denominación de "Llanto sobre Cristo muerto"-, de inferior calidad, pero con más personajes (ampliado con Juan Bautista, la Magdalena y otra figura sin identificar) se conserva en la colección del Meadows Museum de Dallas. El cerrado agrupamiento de los personajes en el relieve pudo deberse a que el destino original de la pieza hubiera sido el nicho de un retablo.

2. Iconografía de Cristo.

La representación que conocemos como "Ecce Homo" - "Ahí tenéis al hombre" o "He aquí el hombre"-, replican en general el siguiente pasaje del Evangelio de San Juan [19:5] : "Salió, pues, Jesús fuera con la corona de espinas y el manto de púrpura, y Pilato les dijo: "Ahí tenéis al hombre"". De Alejo de Vahia conservamos tres obras que responden a estas características: una, custodiada en la iglesia de san Pedro de Frómista (Palencia), otra que se venera en la parroquia de Gatón de Campos (Valladolid) y una tercera en la parroquia de Santillana de Campos (Palencia); difieren en el tamaño y en alguna pequeña característica. La imagen de Frómista (130 cm) muestra a Cristo de pie, con corona de espinas, un manto que cae por la espalda y una cuerda anudada al cuello uno de cuyos extremos sujeta las muñecas en una forma algo extraña.
La escultura de Gatón de Campos se encuentra situada en un retablo neoclásico en el lateral de la Epístola de la iglesia; es de pequeñas dimensiones, 104x35 cm y  ha perdido varios dedos de las manos, parte de la corona de espinas y un fragmento de la peana. Restaurado en 2001 adjunto comparación fotográfica de la escultura antes y después de la intervención por parecerme que si bien se han respetado los estilemas del escultor -doble rizo en la frente, ondulaciones pronunciadas del cabello a la altura de las orejas, barba despejada encima de la barbilla, sistema de plegado,etc-, la expresión del rostro se ha modificado sensiblemente agudizando la ausencia de dramatismo de la imagen al proporcionarle un gesto más dulce.

A partir del románico la imagen de Cristo crucificado es muy abundante entre las esculturas medievales. Cuando en 1974 Ara Gil publicaba el primer catálogo de la obra de Alejo de Vahia incluía nueve Crucificados de este autor, quince años después Yarza inventariaba dieciséis, y el número ha seguido creciendo -Julia Ara contabilizaba veintitres en la documentación de las Edades del Hombre del año 2011-, por lo que me limitaré a presentar un puñado de ellos; además, creo que muchas de las piezas que se le atribuyen al escultor -y no solo las relativas a Cristo Crucificado-, no son obras suyas sino de su taller, de su escuela o de seguidores siendo muy difícil asegurar lo que realizó él y lo que fue tallado simplemente utilizando sus fórmulas o estilemas con mejor o peor fortuna. En la iglesia museo de Becerril de Campos se conserva uno de gran tamaño, 183x157 cm, de aceptable calidad a pesar de los repintes; tiene los ojos abiertos y vueltos hacia arriba, y carece de llaga por lo que se considera puede tratarse de una representación de Cristo en la agonía.
Responde a las características generales de finales del siglo XV: gruesa corona de espino trenzado, cuerpo recto, brazos muy poco por debajo de la horizontal, manos semicerradas alrededor de los clavos y pies cruzados hacia el interior. A las características generales anteriores hay que añadir algunas más específicas como las costillas marcadas en forma prominente, el abdomen redondeado surcado por unos bordes agudos, el tendón en el centro del antebrazo muy acentuado o un corte diagonal en su parte inferior.
Una expresión más patética es la del Crucifijo que se guarda en la sacristía de la iglesia de Santa María de del pueblo vallisoletano de La Seca. Una obra "bastante cuidada" en el decir de Ara Gil, "tanto en el tratamiento del rostro, como en las proporciones del cuerpo".
La pieza de tela o lienzo que por motivos de pudor sirve para ocultar la desnudez de Cristo se conoce como "perizonium" o "paño de pureza" y se emplea, a veces, por los historiadores de arte para establecer clasificaciones e incluso para datar a los crucifijos; al tipo en el que "uno de los extremos del lienzo pasa entre las piernas y se remete por delante formando un borde inferior horizontal" la profesora Ara lo denomina "A". Es el caso de los paños de pureza de los Crucifijos de La Seca y de Becerril.
Al tipo de "perizonium" en el que el lienzo aparece en posición horizontal y anudado en la cadera" en las esculturas de Alejo de Vahia se conoce como "B". Es el caso del que figura en un pequeño Crucifijo (71x65 cm ) que perteneció a la ermita del Nazareno de Becerril, ahora en el museo de la villa, y del que se desconoce si tuvo corona o ha desaparecido. Quizás convenga señalar que en los evangelios canónicos no se cita la existencia del "perizonium" y es un tema -si Cristo fue crucificado o no desnudo-, que ha originado algunas discusiones; es en el evangelio apócrifo de Nicodemo [10:1] donde se dice "... lo desnudaron de sus vestiduras y le ciñeron un lienzo, y pusieron sobre su cabeza una corona de espinas ...".
Situado sobre una cruz muy posterior en el museo Frederic Marés de Barcelona se conserva un Cristo crucificado (186x131 cm) que en 1951 figuraba en la iglesia de Santa María la Antigua de Valladolid. La cabeza se ciñe con una gruesa corona tallada de ramas entrelazadas de la que han desaparecido las espinas; los ojos entreabiertos, la expresión del rostros es doliente. Su anatomía comparada con el Crucifijo de La Seca es más suave, destacando el modelado anatómico del cuerpo con una tendencia más naturalista en especial en músculos y huesos; en el vientre se dibuja el ombligo con la forma característica de Alejo. Los brazos son finos y las piernas musculosas y fuertes; los pies se cruzan hacia el interior.
Uno de los últimos Crucifijos atribuidos a Alejo de Vahia es el que se conserva en la parroquia de Santa María de la localidad zamorana de Villafáfila y que la tradición oral asegura procede de la desaparecida ermita de La Vera Cruz. Si bien con frecuencia los Crucifijos de un cierto tamaño formaban un Calvario con las figuras de la Virgen y San Juan Evangelista no parece ser este el caso como era habitual en la producción del escultor; al medir 109x103 cm pudo estar situado -como imagen devocional-, en cualquier zona de la iglesia, en una ermita e incluso en algún oratorio particular. A señalar que en el Cristo de Villafáfila los pies -al contrario de lo que suele ser habitual en los crucifijos de Alejo de Vahia-, están fijos a la cruz con sus puntas dirigidas hacia el exterior, forma utilizada en los siglos XIII y XIV pero ya en desuso en el XV.
En el museo de Arte sacro de Becerril de Campos se conserva un grupo que representa el tema del Santo Entierro (105x95 cm). José de Arimatea y Nicodemo colocan el cuerpo de Cristo extendido en una sábana sobre el sepulcro; en el centro está la Virgen y junto a ella san Juan, María Magdalena y una santa mujer. La disposición del grupo recuerda -según señala Ara Gil-, la imagen con que se representaba la escena en ejemplares de la Biblia de los Pobres en los años sesenta del siglo XV.
La escasa calidad de la talla de Becerril hace que el interés iconográfico de la pieza sea muy superior al artístico.

BIBLIOGRAFÍA.
-Clementina Julia Ara Gil, "En torno al escultor Alejo de Vahía (1490-1510)", Universidad de Valladolid 1974.
-Clementina Julia Ara Gil, cat. exp. "Las Edades del Hombre", " Memorias y esplendores" ficha "Europa en Tierra de Campos" nº. 11 y 13 Palencia 1999 y "Passio" ficha nº. 35 Medina de Rioseco 2011 y nº. 12 Medina del Campo 2011.
-Eloino Nacar y Alberto Colunga, "Sagrada Biblia", Madrid 1963.
-José Ángel Rivera de las Heras, "Nuevas obras relacionadas con Alejo de Vahia y su escuela en la diócesis de Zamora", B.S.A.A. t. 76, Valladolid 2010.
-Suzanne L. Stratton, "Spanish Polychrome Sculpture 1500-1800 in United States Collections", cat.exp., New York 1993.
-Joaquín Yarza Luaces, "Alejo de Vahía mestre d'imatges", Cat Expo. Museo Frederic Marés (ed. bilingue), Barcelona 2001.
-Joaquín Yarza Luaces, "Una Asunción del siglo XV en Fuentes de Nava (Palencia)", B.S.E.A.A. nº. 37, Valladolid 1971.
-Joaquín Yarza Luaces, "El Crucificado en Alejo de Vahia: una nueva imagen", B.S.E.A.A. t. 55, Valladolid 1989.

NOTAS
-En la página web de la National Gallery of Art de Washington, de donde procede la miniatura a la que he hecho referencia, puede verse una fotografía a gran tamaño del cuadro de la Asunción de la Virgen del Maestro de la Leyenda de Santa Lucía; se debe buscar por "Mary, Queen of Haven" -"María, reina de los cielos"-, pues es con la denominación con la que allí figura.
-Ejemplares de la Biblia de los Pobres de los años 1460-70 se conservan bastantes. Por internet son accesibles, p.e., las que se custodian en la biblioteca de la Universidad de Heilderberg (coloreada), la de la Biblioteca Nacional de Francia, la de la Biblioteca Apostólica Vaticana, etc; la que se guarda en el Museum Meermano (The Hague) si bien es de diseño algo diferente la imagen del Santo Entierro responde a la misma tipología.
-El folio 201 r completo del manuscrito KB 134 C 47 puede verse por internet en la web de la Biblioteca Nacional de Holanda, Koninklijke Bibliothreek, donde se reproducen bastantes páginas de él así como su descripción.
-Una reproducción fotográfica en miniatura de la Piedad conservada en el Meadows Museum de Dallas puede verse en la página de Pinterest tecleando en Google "Lamentation Meadows Museum"; en blanco y negro una buena imagen es la que figura en el catálogo de la exposición  "Spanish Polychrome Sculpture 1500-1800 in United States Collections".

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