lunes, 19 de mayo de 2014

RELIEVES (I)

Relieves de la girola de la catedral de Burgos (I).
"Ystoria de la salida de Jerusalen".


Cuenta la tradición que Philipus Biguerny -un joven escultor de unos veinticinco años que sería más tarde conocido como Felipe Bigarny, Vigarny, el Borgoñón o como maestre Felipe -, a su paso por Burgos en peregrinación a Santiago de Compostela entró a trabajar en el taller de Gil de Siloe entonces necesitado de ayudantes por sus encargos en la catedral y en la Cartuja de Miraflores; allí conocería a Diego de la Cruz -policromador habitual y amigo de Siloe-, y a Simón de Colonia maestro mayor de la catedral.
En junio de 1498, en reunión del Cabildo, los canónigos de la catedral de Burgos recuerdan a Simón de Colonia -entonces trabajando en la construcción y ornato de la capilla de los Condestables-, su compromiso con el embellecimiento de los arcos del trasaltar, tramo de la girola convertido en oscuro pasillo al haber sido obstruido el trascoro por el maderamen del nuevo retablo mayor. Consta que ya en 1497 -a mediados del año-, "estaba escomençado el trascoro de la yglesia", y que Simón de Colonia había manifestado su deseo de "entender" en la obra, pedido encargarse de su dirección y de la realización de los adornos de los pilares, doseles, figuras, etc.
Ante la inquietud del Cabildo, por el retraso, Simón de Colonia presenta a un nuevo escultor, al que llaman "maestre Felipe", y el 17 de julio firman el contrato para que éste esculpiera un relieve, según un modelo que se le entregaría, en uno de los paneles de piedra de Briviesca que enmarcados por pináculos y chambranas iban a decorar la girola. "El sennor Jerónimo de Villegas, ..., obrero de la Fábrica ..., tomó asiento con Felipo Vigarni, borguiñón, dioce. Lingonen, a le de dar a fazer un arco de los del trascoro ... por un patrón de maese Ximón ... de la ystoria de la salida de Jerusalen...; y el dicho Felipo se proferió de lo fazer en perfeción de mucho mejor obra que se le mostró ..., de la cual obra no ha de partir mano, sino para el solo viaje de Santiago" [Testigos maestre Ximon e Diego de la Cruz e Damian de Valhermosa vecinos de Burgos].
El modelo que entregaría Simón de Colonia -a la vista del resultado-, probablemente fue un grabado donde figurase Cristo cargado sobre sus espaldas con una pesada cruz en forma de tau y conducido por varios sayones con una cuerda atada a la cintura, de la que pendería una pesada piedra que arrastraría entre los pies. De esta representación existen numerosos grabados flamencos y alemanes de finales de siglo de los que el de Schongauer puede ser un ejemplo [se reproduce aquí su imagen especular].
Vigarny introduce varias modificaciones como una ciudad fortificada de donde sale Jesús, a la izquierda, o, en la lejanía a la derecha, dos ladrones maniatados que son conducidos hacia el sacrificio. Estas modificaciones recuerdan la composición de un cuadro, ahora perdido, de Jan Van Eyck del que nos han llegado algunas copias del siglo XVI como las conservadas en el Metmuseum de NY o en el de Bellas Artes de Budapest. No obstante no se conoce un grabado que reúna las historias secundarias que intercala, siguiendo la tradición flamenca, Vigarny.
En el relieve del Camino del Calvario el escultor incorpora un realismo renacentista a las grandes figuras del primer plano, como la de Cristo que lleva arrastrando la tabla simbólica del efod judío; su movimiento está estudiado como una variante anatómica -las blandas telas cubren las piernas como una segunda piel-, manifestándose su conocimiento de las formas del cuerpo y sobrepasando los detalles de adornos y accesorios. Un soldado tira de sus cabellos para que apresure el paso.
Los rostros no son universales, sino rostros claramente definidos, basados en la observación del natural. Para Isabel del Río en "la carpeta de modelos y dibujos con la que viajaba maestre Felipe, no traía reproducciones de monumentos antiguos, ni copias de estatuas, ni dioses: lo que maestre guardaba como material de trabajo son estudios de elementos sueltos, de figuras aisladas y muchas decoraciones ornamentales".
La historiadora cree que el dominio técnico imprescindible para representar el gran número de personas dispuestas en un mismo plano no escalonado tan sólo pudo adquirirlo el escultor en Italia, si bien se desconoce en que ciudades estuvo además de Roma, pues en Borgoña no había nada semejante que pudiera hacernos pensar que tomó de allí los muchos aspectos renacentistas del relieve.
Característico de los modelos italianos es el guerrero en primer término, las ideas de las vestimentas, los pies descalzos o el calzado de punteras cuadradas o las corazas metálicas .... A los soldados se les representa con brutal vigor e intensidad maliciosa en contrate con el dolor silencioso y la tristeza de la mayoría de la gente del pueblo.
También característico de los modelos italianos es el gran arco triunfal en escorzo por el que se ve salir al centurión a caballo. Un detalle iconográfico plenamente humanista es la inclusión de la puerta Judiciaria de la ciudad de donde ha salido Jesús -la escena del Camino del Calvario es también conocida como Salida de Jerusalén-, adornada en sus jambas con decoración de candelieri (quizás los primeros motivos platerescos que Burgos conoce), con amorcillos en el friso -y la licencia artística del escudo de la catedral de Burgos (jarra de plata con ramas de azucenas) sobre el arco-, y unas representaciones de Hércules sobre los capiteles corintios que hacen referencia a la versión Hércules = Cristo.
El relieve del Camino del Calvario hereda del último gótico el gusto por lo descriptivo; se complace más en reflejar los detalles en forma adecuada que en un análisis conceptual del tema. No obstante se acerca al mundo italiano en su intento de reflejar el volumen, la pureza formal o el simbolismo humanista. Vigarny se adapta en él a la mentalidad del momento conjugando aspectos tradicionales planeados a la manera medieval con escenas secundarias a pequeña escala - grupo de personas que se asoman a las almenas, a la manera de Juan de Flandes, para observar lo que está ocurriendo en la calle p.e. -, con una superficial visión renaciente (como es el caso de la puerta de la ciudad).
La influencia flamenca rige la manera en la que la composición llena el panel en su parte superior; es el caso, a la derecha, de un fondo rocoso y con árboles en el que figuran varias escenas secundarias: en la lejanía, un grupo de soldados conducen maniatados a Barrabás y a Dimas, los dos ladrones, que encaran su camino hacia el sacrificio, la alusión a Judas o simplemente la imagen del picapedrero.
Entre la zona rocosa y con árboles, que indica las afueras de la ciudad, y la puerta Judiciaria se extiende en el relieve Jerusalén con sus muros; por una de sus puertas salen Juan Evangelista y las "santas mujeres". Todas estas escenas secundarias y la manera en la que su composición llena la parte superior del panel constituyen la marca del fabricante de retablos flamencos tan populares entonces.

El relieve del Camino del Calvario del trasaltar de la catedral de Burgos es el trabajo de un practicante del gótico final que utiliza los métodos técnicos que se desarrollaron a finales del siglo XV sin insertarse aún plenamente en una corriente renacentista. Las formas musculares insinuadas por los pegados paños de las ropas, los rostros que reflejan los diversos matices de la emoción, la multitudes moviéndose según patrones rítmicos y un arco triunfal con una decoración clásica fueron los elementos que llamaron la atención de los fieles con la fuerza de su novedad.
El 17 de julio de 1498 Vigarny  firma el contrato para la realización del relieve y ocho meses después, el 16 de marzo de 1499, entregaba la obra. El Camino del Calvario era tan sólo uno de los relieves del trasaltar que se había ideado convertir en un Via Crucis con las principales escenas de la Pasión. Dos días después de abonarle el trabajo el Cabildo añade una gratificación de treinta ducados a los doscientos convenidos y contrata con Vigarny otros dos paneles: la Crucifixión y el Descendimiento y Resurrección.
El relieve del trasaltar es el trabajo de un practicante del gótico final que utiliza los métodos técnicos que se desarrollaron a finales del siglo XV sin insertarse aún plenamente en una corriente renacentista. El mal de la piedra que sufren los relieves desde el siglo XVII se aceleró en el XX y desde entonces llevan realizándose intervenciones para evitar puedan tener los días contados.

BIBLIOGRAFÍA.
-Salvador Andrés Ordax, "La Catedral de Burgos en el Renacimiento", en "La Catedral de Burgos. Ocho siglos de Historia y Arte", Burgos 2008.
-José Mª. Azcárate, "Escultura del Siglo XVI", en "Ars Hispaniae", v. 13, Madrid 1958.
-Luciano Huidobro y Serna, "Copia del Contrato entre el Cabildo de la S.I.B.C. y Felipe de Vigarni", BIFG nº. 140, Burgos 1957.
Luciano Huidobro, "La Catedral de Burgos", Madrid 1949.
-Teófilo López Mata, "La Catedral de Burgos", Burgos 2008 [red.]
-Matías Martínez Burgos, "En torno a la Catedral de Burgos. II: Colonias y Síloes: Felipe Vigarni, el precursor renacentista", BIFG nº 135, Burgos 1956.
-Manuel Martínez y Sanz, "Historia del Templo Catedral de Burgos", Burgos 1866 [ed. facsimil1997].
-Beatrice Gilman Proske, "Castilian Sculpture. Gothic to Renaissance", New York 1951.
-Isabel del Río de la Hoz, "El escultor Felipe Bigarny (h. 1470-1542)", Salamanca 2001.

NOTAS.

-Durante todo el siglo XV el coro se hallaba situado dentro de la capilla mayor; dio origen al nombre de trascoro o trasaltar que designaba las espaldas del altar mayor.
--Por internet puede verse una buena reproducción del cuadro de Cristo llevando la Cruz que refleja la obra de Van Eyck en el Metropolitan Museum de Nueva York bajo la rubrica "Christ bearing the Cross" o en el Museum of Fine Arts de Budapest como "The Way to the Calvary" Jan van Eyck copy.
-En Nuremberg, entre 1490 y 1492, Adam Kraft -un destacado escultor alemán de la fase final del gótico-, realizó en el exterior del ábside de la iglesia de San Sebaldus el "Schreyer Landauer  Epitaph"; una de sus secciones corresponde al Camino del Calvario. Se adjunta fotografía a título comparativo.

-Señala Isabel del Río de la Hoz que cuando Simón de Colonia va a entregar a Bigarny la piedra que estaba preparada para hacer el relieve del trasaltar, tiene que ir a buscarla a "la casa de la Vega" es decir al barrio donde vivía Gil de Siloé, cosa que sabemos por un documento de 1497, donde está inscrito como cofrade en la parroquia de Santiago y se explicita que habita  "a Vega". (añadido viernes 23-05-14).
(cont.)

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